El de Vetusta Morla es un caso paradigmático en el panorama musical español en cuanto al empleo de la red como vía alternativa a la industria tradicional. Como la tortuga que da nombre al grupo, los de Tres Cantos supieron aguardar su momento y así, tras diez años de trayectoria, llegó el debut en formato físico con «Un día en el mundo», disco que les aupó en 2008 al segundo puesto en el ranking de la MTV.
Para la formación madrileña, Internet supuso ese escaparate que las discográficas reservan a unos pocos elegidos, una forma de atraer público a sus conciertos. En 2005, cinco años antes de su debut “oficial”, llenaron la madrileña sala Sol, un hito sin precedentes. Quizá por ello defienden a ultranza las descargas: «Sin eMule habríamos vendido menos. A mí no me gustaría que desconectaran a un usuario por bajarse un disco de Vetusta Morla» —apunta Álvaro B. Baglietto, bajista del grupo—.
Guillermo Galván, guitarrista de la banda, nos contará en interQué cómo la red está ayudando a muchos grupos a salir del ostracismo, a abrir senderos al margen de esa vía principal por la que circulan cada día más productos de laboratorio, y cómo esta riqueza contribuye a que gocemos de un panorama musical más heterogéneo.










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